viernes, abril 08, 2011

FUNDACIÓN RICA INAUGURA II TORNEO RBI- VILLA ALTAGRACIA

Fundación Rica, junto a la Major League Baseball (MLB), inauguraron el Segundo Torneo de beisbol RBI-Villa Altagracia, dedicado al Lic. Pedro Brache Alvarez, Presidente Ejecutivo del Grupo Corporativo Rica.
Este torneo se realizará en los campos de juego de Villa Altagracia de Básima, San José del Puerto y el del Kilómetro 59 de la Autopista Duarte, restaurados en la primera edición del Torneo por Fundación Rica, y contará con la participación de 12 equipos de las tres categorías que conforman el programa.
Por su parte, Major League Baseball (MLB) reconoció el apoyo a las actividades deportivas y educativas que el Grupo Corporativo Rica ha brindado en el trancurrir de los años, y destacó la importancia de la realización de este tipo de actividades deportivas.
El Lic. Pedro Brache Alvarez agradeció dicho reconocimiento y afirmó que se siente con el compromiso de seguir apoyando el trabajo por y para el crecimiento del deporte y la educación del país.
Como cierre de dicho acto y para dar inicio formal al II Torneo RBI-Villa Altagracia, se procedió al lanzamiento de la primera bola, siendo el Lic. Pedro Brache Alvarez el lanzador, Mario Alvarez Soto, bateador, Dr. Porfirio Veras Mercedez, el receptor y como árbitro el Lic. Julio V. Brache Alvarez.
Los patrocinadores de este importante torneo son: Grupo Corporativo Rica, Ministerio de Salud Pública, Ministerio de Educación, Banco BHD, Alvarez & Sánchez, Orange Dominicana, INFOTEP y Producciones Magallanes.
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Benifician a productores con invernaderos en Azua

Amílcar Nivar
Santo Domingo
En una comunidad de Padre Las Casas, Azua, donde es necesario cruzar un río en un vehículo 4x4 porque no hay un puente que permita el acceso de otra modelo vehicular, la presidenta de la Fundación Sur Futuro, Melba Segura de Grullón, dejó inaugurados 2 invernaderos de los 9 construidos por esa entidad en distintas comunidades sureñas y en Constanza.
En los invernaderos, que beneficiarán a 30 familias de forma directa, incluyendo dos que todavía no han sido entregados para un total de 11 sistemas de producción agrícola bajo ambiente controlado, se invirtieron RD$5 millones con aportes, además de la Fundación Sur Futuro, del Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Segura de Grullón Destacó que espera que los productores beneficiados con los invernaderos adquieran la capacidad para exportar para que puedan expandir el desarrollo en esas comunidades y logren alcanzar mejores niveles de vida. Sin embargo, está consciente de que para lograr este objetivo es necesario que otras entidades e instituciones también se unan a este esfuerzo.
“Hay comunidades donde tú tienes que llegar en mulo, donde si está lloviendo es con pico y pala que tú entras todo depende de si nos ayudan a arreglar esos caminos para que esos camiones puedan llegar allá para que ellos puedan sacar sus productos”, indicó Segurá Grullón, quien fue denominada como la mamá de las provincias del sur por uno de los beneficiarios del proyecto.
El gerente de Sur Futuro, con asiento en Padre Las Casas, Luis Piña, manifestó que en corto plazo no se podrán obtener los tomates y ajíes de esos invernaderos para la exportación, porque las cosechas de los primeros meses sólo serán suficientes para vender en el mercado local. Explicó que los beneficiarios de los invernaderos asumieron el compromiso de velar por el desarrollo de sus comunidades y de hacer una reforestación en sus respectivas zonas. “Primeramente tienen que estar dispuestos a fortalecer su organización y a trabajar por el bienestar de los recursos naturales de su comunidad y de su región. Cada beneficiario tiene metas que cumplir en la parte forestal, nosotros apoyamos con las plantas y asesoría técnica y ellos deben reforestar un área determinada por haber recibido los beneficios”, dijo.
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EXTENSIÓN DE LOS INVERNADEROS

Los invernaderos entregados par la Fundación Sur Futuro conjuntamente con el PNUD y la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, suman 5,576 metros, los cuales están divididos con 1,184 metros de pimientos Morrón en Monte Bonito de Azua, 592 metros de ajíes Cubanela y 288 de pimiento Morrón en Arroyo Corozo, 620 metros de tomates en Las Lagunas y 592 metros de pimiento Morrón en Los Coralitos de Constanza.

miércoles, abril 06, 2011

Surcos de esperanza

Yaniris López yaniris.lopez@listindiario.com
Padre Las Casas, Azua
En una zona donde escasean las lluvias, llueven los testimonios de desarrollo comunitario y metas personales alcanzadas. Aprender a leer a los 44 años ha sido para Eridania Veloz el logro personal más grande de su vida. Un modesto puesto de empanadas le ha permitido a Estarlin Romero iniciar la carrera de Agricultura, y reconocer en su hija Daniela a una niña ejemplar llena a Damián Rodríguez de un orgullo indescriptible. Son solo tres de los cientos de testimonios que ofrece la región Sur del país desde que, hace nueve años, la Fundación Sur Futuro iniciara aquí sus programas de asistencia comunitaria.
Todo comenzó con el deseo de su mentora y presidenta, Melba Segura de Grullón, de brindar a las comunidades del Sur oportunidades de desarrollo que hasta ese momento no habían sido contempladas para la necesitada región. Cristobalina Veloz (Daysi), coordinadora del área de educación en Padre Las Casas, recuerda que el primer proyecto fue la construcción del barrio El Cigu¨al, con familias pobres de las comunidades Pata de Gallina, Los Cucuces, Los Pozos y El Cigu¨al.
De aquella primera infraestructura inaugurada en el año 2002 con el nombre de Villa Armonía I, la Fundación pasó a trabajar todos los ejes de desarrollo de las comunidades más vulnerables.
Siguieron proyectos en las áreas de educación y cultura, recursos naturales y agricultura, desarrollo social y generación de ingresos. Llegaron los programas de recolección de semillas y producción de plantas, de protección de las cuencas y suelos; invernaderos y sistemas de riego, los programas culturales y tecnológicos, la educación ambiental, las jornadas de salud, los microcréditos, los programas escolares de integración familiar y la gestión pedagógica adaptada a las necesidades de cada comunidad.
La buena ejecución de los proyectos les ha merecido el reconocimiento como una fundación modelo de gestión, una gestión que, en conjunto, sus colaboradores llaman “abrir surcos de esperanza”.
“Históricamente se hablaba del pobre Sur, de que no tenía oportunidad o de que no tenía potencial. Nosotros hoy no hablamos del pobre Sur. Entendemos que sí hay un gran potencial y que sí tenemos la oportunidad de desarrollarlo, lo que ha llegado a través de estos programas”, explica Luis Piña, gerente de la oficina de Padre Las Casas.
Dos visiones: un trabajo
Flady Cordero, consultor en desarrollo por más de 30 años y quien acompañó a Sur Futuro durante seis meses de 2010 en su proceso de planificación, dice que ve dos visiones en la fundación: el Sur Futuro sistemático que acompaña procesos a largo plazo y el Sur Futuro de emergencias y trabajo comunitario que responde a las necesidades mediáticas de las localidades, que ha ido en auxilio de los damnificados de Jimaní y de las tormentas Olga y Noel y que ve más allá del país, al ir en auxilio de Haití en la tragedia de 2010.
“Hay un Sur Futuro que trabaja en una parte muy deprimida de la región Sur con técnicos muy calificados de la loma. Ese es el Sur Futuro cotidiano, con programas muy bien estructurados y organizados que construyen ciudadanía”, considera Cordero.
Muchos de los programas de Sur Futuro se desarrollan dentro del Proyecto Sabana Yegua Sostenible, “un acuerdo bajo decreto con el Estado dominicano mediante el cual la fundación asume el compromiso de manejar la cuenca alta de la presa de Sabana Yegua. Este proyecto beneficia a unas 152 comunidades y alrededor de unos 77 mil habitantes en un territorio de 1,600 kilómetros cuadrados”, explica Luis Piña.
Donaciones y alianzas
La fundación se sostiene con donaciones privadas y aportes del Gobierno y de agencias internacionales.
Pero Sur Futuro no trabaja sola. Cordero destaca que uno de sus grandes logros es que ha logrado canalizar alianzas estratégicas no solo con empresas e instituciones internacionales, sino con la comunidad.
“Si ves la lista, son más de 100 los acuerdos de Sur Futuro con instituciones internacionales, del sector público, del privado y con las organizaciones campesinas. No sé cuánto, pero es probable que por cada peso que Sur Futuro reciba del Gobierno, gestiona 10 ó 20 con agencias internacionales y con el sector privado”, expresa Cordero.
De hecho, afirma Piña, Sur Futuro es una institución preocupada por identificar fondos y recursos para elaborar propuestas conjuntas con los beneficiarios, identificar sus problemáticas y buscarles solución.
“Nosotros acompañamos procesos. A las comunidades se llega con proyectos, propuestas e iniciativas. Hay que mejorar las propuestas, buscar apoyo y luego ejecutarlas”, dice. Actualmente Sur Futuro desarrolla proyectos en Azua (sede principal de la fundación), San José de Ocoa, San Cristóbal, Independencia, Barahona, San Juan y Elías Piña.
Confianza en la gente
Flady Cordero destaca lo que significa para Sur Futuro contar con la confianza de las comunidades. “No conozco otra experiencia de una ONG que firme un acuerdo con sus beneficiarios; es posible que sí, pero no la conozco, y tengo 30 años trabajando en desarrollo y haciendo evaluaciones de proyectos, y Sur Futuro tiene esa característica de respeto hacia las personas que ayuda. 

 CRISTOBALINA VELOZ (DAYSI), ORIENTADORA 
“La familia es la base de la sociedad. Queremos ofrecer una nueva forma de vida a los niños, niñas y adolescentes en situaciones de riesgo del municipio de Padre Las Casas, integrando a las familias en este proceso de cambio, posibilitando la creación de buenas prácticas pedagógicas”.
  FLADY CORDERO, CONSULTOR    
“Sur Futuro está construyendo ciudadanía. Cuando a un productor le enseñas el manejo sostenible de su finca y ese productor comprende lo que es la erosión del suelo y la construcción de una barrera, él va a cambiar las prácticas y a mantener una relación mucho más amigable con el medioambiente”.
  LUIS PIÑA, DIRECTOR REGIONAL DE SF  
“Si el país tuviera cinco, diez o veinte fundaciones como Sur Futuro los gobiernos fueran fáciles en su gestión, porque es un gran aliado del desarrollo de las comunidades, porque trabaja todos los ejes temáticos del desarrollo”.
 01
CON HAITÍ  

Sur Futuro canalizó ayuda para Haití. Junto a la fundación Juan Luis Guerra organizó el concierto “Un canto de esperanza para Haití”, en el que recaudaron 2.5 millones de dólares.
 02
CON EL AMBIENTE 

Sur Futuro fue designada organización observadora ante la Conferencia de la Convención Marco de la ONU para el Cambio Climático, celebrada en Copenhague en 2009.
 03
CON LA GENTE

  Uno de los grandes de logros de Sur Futuro es la promoción de la participación comunitaria en todos los proyectos, especialmente en el desarrollo infantil
Guayuyal. Comunitarios en el proyecto de hortalizas bajo zarán, en esta comunidad de San Juan.

sábado, abril 02, 2011

Un taller de artesanía en La Romana



  • Artesanas y representantes de las entidades colaboradoras de Arte Cuseco durante el primer picazo.
La Romana
En apoyo al desarrollo de pequeños negocios en la comunidad de Villas Padre Nuestro, se inició la construcción del taller de artesanía Arte Cuseco, que beneficia a unas 7 familias de escasos recursos, y que contempla a futuro capacitar otros 15 artesanos y artesanas para que trabajen en estas labores.
El Centro de Arte Cuseco cuenta con fondos y asistencia técnica de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, a través de la Alianza Dominicana para el Turismo Sostenible (USAID-DSTA).
De igual manera recibe el apoyo de la Asociación de Hoteles Romana Bayahibe (AHRB), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Cluster Turístico Romana Bayahibe (CTRB), el Instituto Dominicano de Desarrollo Integral (IDDI) y el Cuerpo de Paz.
La inversión de USAID en este proyecto asciende a 2,432,206 pesos e incluye la construcción de un taller para elaboración de joyería, el equipamiento de este taller y las oficinas, compra de materia prima, habilitación de una tienda para comercializar los productos fabricados, un centro de guardería para cuidado de sus infantes y un centro de capacitación para instruir a nuevos artesanos.
La construcción de Arte Cuseco lleva el respaldo de una contrapartida proveniente de las mismas artesanas y de la Asociación de Hoteles Romana Bayahibe (AHRB) por un monto de 2,960,205 de pesos, que contiene, entre otros gastos, la compra de un solar propio con un préstamo concedido por el IDDI.
SUSTENTO CON BASE EN LA ARTESANÍA 
Desde junio del 2007, mujeres emprendedoras de Villa Padre Nuestro trabajan juntas por el sustento de sus familias. Lo han hecho a través del arte y la bisutería de semillas naturales, la cubierta del coco (jícara) y de cuerno, materias primas que inspiran su nombre.
Amas de casa y estudiantes se han formado en el área artesanal por iniciativa del Instituto Dominicano de Desarrollo Integral a través de CORDAID, un proyecto que apoyaba la formación de pequeñas empresas comunitarias. 

Barahona es arquitectura

“Barahona no necesita una declaratoria de la Unesco para destacar lo que encierra su patrimonio arquitectónico, sólo basta la voluntad de un pueblo y sus autoridades locales para que sea declarada como tal”, dijo la arquitecta Leticia Tejeda de Matos en una conferencia sobre los aspectos urbanos del centro histórico de Barahona, a propósito de la promoción “Orgullo de mi tierra” que promueve el Centro Cuesta Nacional.

Tejeda indicó que el pueblo es el responsable de valorar cada uno de sus atributos urbanos, desde sus plazas hasta la vivienda de tabla de palma y techada con cana, pues esas son sus memorias arquitectónicas, donde en cada hito está plasmada su historia y su identidad como pueblo.
Así, destacó que la ciudad de Barahona posee una arquitectura rica en el uso de la madera y el color típico del trópico, que la sitúan en un estilo antillano a preservarse, sin enmarcarla en un estilo único ya que es una mezcla de todos los elementos arquitectónicos característicos.
“Goza del encanto de detalles como son las cresterías, buhardillas en sus techos, balaustres en sus balcones, galerías corridas (propias de las casonas de las plantaciones de azúcar), balaustres de madera, frontones a dos aguas, puertas de marcada altura, con tragaluces en su parte superior, ménsulas y techos combinados que son su mayor aporte a una arquitectura antillana tan característica del caribe”, puntualiza Tejeda de Matos.
Historia urbanística de Barahona
Provincia desde 1907, Barahona, un año después, inicia una etapa de auge urbanístico que lo modernizan: se construyó el parque central (auspiciado por el rico comerciante Luis E. del Monte, que le donó seis faroles de gas propano) y se define el trazado de sus calles y lotes de manzanas, que lo perfilan como un pueblo en avance.
El concepto de vivienda de la etapa que va de 1901 a 1920 está limitado al techo o albergue con condiciones mínimas, indica Tejeda. Una de las transformaciones más notorias en algunas viviendas de la ciudad fue el cambio de la techumbre, con la llegada del zinc en 1895 y la creación de un escalón a la entrada en aquellas que quedaron sobre el nivel de las aceras, producto de la pavimentación de algunas calles.
En el interior se sustituyó el piso de tierra apisonada por tablas de clabock de fabricación extranjera.
Cuando llegaron los americanos en 1916, surge el asentamiento suburbano “Batey Central”. Estas viviendas corresponden a las distintas categorías de empleados, desde barrancones hasta viviendas individuales de lujo, la mayoría construidas en madera y techadas de zinc, con pisos de madera o cemento elevado sobre pilotes de hormigón.
En el aspecto urbano las calles son pavimentadas y se comienzan a construir nuevos barrios. Aparecen las primeras influencias del estilo antillano, aunque no se alcanzó el nivel desarrollado en el Batey. Otros elementos característicos son: cresterías, puertas de doble hoja, moldura en los plafones interiores etc. Sobre estas influencias prevalece un estilo popular.
Más construcciones Durante el período 1920- 1930 se desarrolla el mayor porcentaje de las obras de infraestructura y habitacional de la ciudad y llegan los primeros signos del poder comercial, representada por inmigrantes judíos y dominicanos.
La presencia del hormigón va a ser notoria en la mayoría de las construcciones de dos niveles, predominando los vanos altos con molduras en los bordes y balcones apoyados sobre mensuras de hormigón, antepechos altos y cornisas corridas sobre las fachadas principales. Se cubrían con altos antepechos la fachada de las viviendas de hormigón techadas de zinc.
En las casas de madera aparecen las bases de hormigón y a partir de una altura determinada se levantan los muros de madera. Esta base o plataforma sirve de protección contra la humedad, principal enemigo de este material. Como elemento espacial se integra a la vivienda la galería de hormigón diferenciando la altura de su techo con relación al resto de la vivienda.
CAMBIA LA TRAMA URBANA
Para el período del 1930 al 1958, el poder económico se va a reflejar en las viviendas con nuevas formas arquitectónicas que dan un aspecto diferente a la trama urbana de la ciudad. Aquí se ven muestras de los estilos neoclásico y neohispano y se introduce el chalet como un nuevo ambiente, frecuente en la ciudad de Santo Domingo, específicamente en la zona de Gazcue.
Como el hormigón es usado con timidez en los pueblos de la República Dominicana, los primeros en llevarlo son generalmente ricos comerciantes y eso ocurrió en Barahona. En esta ciudad las primeras construcciones de este material las inició el rico comerciante Luis E.
del Monte, dando inicio a una serie de edificaciones en hormigón que en la actualidad constituyen el 70% del centro histórico de Barahona. “Durante este período de la presencia del régimen de Trujillo se construyen edificaciones como la Catedral, la Gobernación y el Obispado.